
Dentro del campo han quedado ellos. Ella está a un escalón de cruzar la meta imaginaria. Él, solitario, alienta desde una tribuna igualmente imaginaria. Ella se para en seco, giro de 45° a la derecha: No llegamos, yo me quedo acá. Nótese el uso de la primer persona del plural que ella ha adoptado para ubicarse. Primera persona plural que los incluye a ambos, a ella y a él. Primera persona del plural que se pierde en la segunda cláusula de la oración.
Dejemos que los espacios en blanco reflejen el efecto de quiebre que la autora busca conseguir.
Fuera de campo, 45° a la derecha, están los cuervos que graznan llamando la atención sobre sí mismos. Él, desde el campo, los mira porque ella los mira. Ella se pregunta por qué usó la primera persona plural. Él sigue con la mirada clavada en el grupo externo, sin entender qué es lo que ella observa con tanta insistencia.
Ella, casi al final de la escalera, está a punto de alzar vuelo y saltarse algunas metas.
5 pinceles hicieron su aporte:
Cuanto puede marcar el cristal la tercera persona del singular…
creo que principalmente y ante todo depende de cuánto quieras que te marque.
Por que si ella se va ya no son más un nosotros, seguirá él?
Saltarse metas?
Tema aparte. YO QUIEROOO tener al costado lo que estoy leyendo y etc, pero todavía no te lo pregunto, primero voy a tratar...
la primera del plural se sotiene hasta que uno se pira para hacer la suya. lo he visto muchas veces. y generalmente me ha tocado quedarme mirando 45º a la derecha sin entender muy bien a qué...
aquì la gran sensaciòn
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