
Pasa que yo ahí veo nubes, y las nubes las veo agrietadas y si me cuelo entre nubes y grietas... sí, corro el riesgo de que la bruma me aplaste. Pero qué más da.
Da, dará todo lo que dé. Que no será otra cosa que lo que yo dé. Porque se viene cargado (o así me gusta verlo). Y habrá que ir con cuidado, porque el café fuerte puede sentar mal (pero lo malo no llega sino en el parar, y eso nadie lo piensa en voz alta).
Voy a ver si sigo viendo el sol de costado, si no me quemo demasiado, si prosigo con búsquedas y encuentros, si..., si... Voy a hacer. Salud y buena vida.
6 pinceles hicieron su aporte:
Que lindo cielo y que nubes tan interesantes! Las nubes son hermosas desde donde las vemos, de cerca ni siquiera existen para nuestra vista.. Disfrutá del paseo nuboso y me sumo en el brindis por la buena vida. Besotes!!
Los niños no queremos saber nada con humo. Con nubes sí. ¡Sí! Con nubes mejor.
Si supieras lo que es volar en medio de ellas, tomarías el café sin decir basta
me sorprendió leerte hoy...
escribí sobre grietas y sobre bruma, y tus palabras me encantaron...
mil besos
Ada: No existen? te juro que el domingo pasado vi como el cielo se me cerraba muy de repente y sin tormenta ni nada quedé empapada de nubes!
Lina: Por más ambientes libres de humo. Salud!
Animoc: No sé lo que es volar volar pero sé lo que es sentirlas desde mi lugar y volarlas desde mi cabeza, je. Sé que el café nos hace mal, pará un poco pibe!
Enredada: Jaja, esas coincidencias ocurren! Ahora paso a visitarte.
Besos.
me encanto haber llegado a tu blog....no tengo mas teimepo en este instante para leerte mas, pero pues lo que lei me gusto mucho, seguire pasando
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